Aproximadamente
a las doce horas siguientes despertó en aquella unidad de cuidados intensivos.
Los efectos de la anestesia le ahorraron el recuerdo desagradable al
desentubarla. Lo primero que sintió su cuerpo era una sed ardiente y seca. No
podía dejar de pensar en beber agua y se volvía loca pidiendo agua a las
enfermeras que veía pasar de un lado a
otro. Tal era su sed que vomitó los sorbos
que tomó mientras su nervio vago seguía dormido.
El burbujeo de los drenajes recreaban una
escena de día nuboso y de lluvia que la confundía con la realidad. El helor por
encima de las sábanas añadía más credibilidad a la escena.
Atontada
aún, veía a los médicos y enfermeras que anotaban su evolución en la carpeta
que contenía todo su historial a los pies de la cama y comentaban la pericia
del cirujano al haber conseguido aquella exitosa obra artesanal.
Paco-C
Me gusta mucho como explicas y comentas cielo. De verdad al leerlo me pongo en la situación y siento lo que quieres expresar. Es "vruthal"
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