miércoles, 22 de octubre de 2014

EL PRIMER DÍA


 El primer día fue como si la hubiese atropellado un camión. El segundo, posiblemente un coche y así sucesivamente hasta su total recuperación.

 En la Uci, las primeras tareas eran muy sencillas. Su vida se limitaba a dormir continuamente, anhelar beber agua de nuevo, escuchar aquella lluvia de los drenajes y pequeños fragmentos en su cabeza de la canción ¨House of cards¨ de un grupo británico de rock alternativo.  Ni siquiera caía en pensar que habría pasado con su corazón, si sería esclava de una prótesis o por el contrario seguiría conservando su válvula. La sedación hacía que no tuviese que preocuparse por nada más.

Posteriormente,comenzaron a incorporarla para recibir las visitas y comer lo hacía sentada en el sillón. Era importante movilizar a los pacientes por muy aplacados que estuviesen todavía y a la vez dar la sensación de avance a la familia en las visitas.

La comida no era muy variada, sólo le traían dieta blanda compuesta principalmente por caldos, cremas y muchas manzanas asadas.

En una de las visitas, al incorporarse en el sillón tuvo que ponerse la mano en la boca y avisar con gestos las ganas de vomitar. Inmediatamente vomitó sobre un recipiente de cartón aquella bilis de un color verde radiactivo tan vivo que el cuerpo ya no quería en su interior.
Paco-C

2 comentarios:

Otras miradas