miércoles, 21 de agosto de 2013

ÉL


Él llegó a su vida justo cuando Ella no esperaba a nadie, pero tiene la impresión de haberlo conocido desde siempre. Son diferentes, pero a la vez muy similares. Sus diferencias los acercan y sus similitudes los unen.

No es su príncipe azul. Es mucho más que eso. Su amigo, su compañero, su apoyo, su amor. Es el mástil robusto e idóneo al que agarrarse fuerte cuando se acercan las frías noches de invierno y otras tantas calurosas de verano también. Sus abrazos vienen cargados con el principio activo del cariño, el amor y la ternura que la han sobrepuesto a todos sus desperfectos.

Juntos aprendieron el uno del otro lo que era el amor. No pueden estar separados. Siempre tienen que tener algún tipo de contacto por mínimo que sea; El sofá se les queda grande si no se rozan. Sus labios se agrietan si no se besan. El tiempo pasa lento si no se abrazan. Sus tiempos no empiezan a contar hasta que no hacen las cosas juntos aunque si bien puedan ser distintas.

Pocas personas renuncian a su vida para darlo todo por la otra persona y Él es así. Único. Inigualable. A Ella muchas veces le emociona que Él sea así con Ella, pero también lo entiende porque Ella también es así.

Ahora ambos quieren que el tiempo pase muy deprisa y que duren un segundo las salas de espera porque bastante han venido esperando ya. Que por fin al corazón de Ella le den cuerda para rato y que deje de sentirse tan cansada.


Aún les queda todo por delante.
Paco-C


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