viernes, 10 de septiembre de 2010

CHIPI

Ella no sabe muy bien porque le decían Chipi o Chipitina. Sobrentiende que pudiera ser por ser la tercera mujer de cinco hermanos y la más pequeña de las mujeres. Ella nunca quiso preguntar y obvió el porqué.

Le han contado algunas anécdotas de cuando era joven a pesar de ser muy casera y poco noviera, pero sí que poseía algo que dejaba huella latente. Tuvo un amigo un tiempo cuenta su mejor amiga aunque no contó detalles, sólo que se escribían cartas desde la lejanía, ya que él era de fuera y tenía un gran talante.

Entre sus locuras destaca la vez que quitaban claveles de los invernaderos por la noche un par de amigas. Después de la hazaña se escondían en el coche todas muy juntitas para parecer una pareja y que el dueño no se acercara.

Una persona de temperamento frío y racional al llevar a cauce su vida. Daba las explicaciones mínimas y a veces creaba desconcierto, pero sabían que nada malo era lo que hacía, sólo veían imprecisa su actitud. Su cabezonería era algo que resaltaba. Lo bueno de ello era que cuando se daba cuenta de estar equivocada rectificaba y pedía perdón. Hay alguien que admira todavía mucho eso de ella.

Tenía la manía de dejarlo todo preparado por lo que pudiera pasar, claros ejemplos como lavar la ropa justo después de recogerse de fiesta puesto que no soportaba el olor de humo en la ropa o dejar listo el cofre como si fuera la última vez que lo abriera.

Sus puntos fuertes quizá fueron ser siempre mejor ama de casa de lo que debiera y la dedicación por cuidar a dos de sus sobrinos los primeros años de vida, mientras sus padres trabajaban, hasta que llegó el día de emprender el vuelo buscando su propia familia. Con los años se fue demasiado rápido sin apenas llevarse lo vivido.
Paco-C

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